Moving time  3 uur 56 minuten

Tijd  5 uur 49 minuten

Coördinaten 2270

Geüpload 2 april 2018

Uitgevoerd april 2018

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nabij Benitachell, Valencia (España)

Esta ruta, una de las más bonitas que se pueden hacer en la Comunidad Valenciana, combina un recorrido por los acantilados de Benitatxell (una ruta conocida como de los Penya-segats), desde el Moraig hasta la Cala del Llebeig, para luego ascender hacia los acantilados previos al Portet de Moraira, pasando por la Cova de la Cendra y la Torre de Guaita en el Cap d'Or, y dirigirse a continuación hacia el Portet de Moraira, desde donde la ruta sigue hacia el Barranco de la Viuda (y su continuación, o Barranco de Garsivá) para volver a la Cala del Llebeig y luego volver a la Cala del Moraig, por el camino que seguimos inicialmente. El tramo más próximo al Portet, pasada la Cala Llebeig, lo conocimos por el itinerario presentado por Enrique del Valle (referencia Wikiloc 9835280), y nosotros hemos preferido hacerlo en dirección contraria a la propuesta en su ruta, al estimar preferible la subida a la bajada por esa ruta; propuestas similares a la citada han sido hechas por Moskys, Trikineitor o Ignacio DS entre otros, aunque siempre en el mismo sentido descendente.
Toda la ruta es bellísima, pero tal vez lo más extraordinario sean los acantilados del Puig Llorença. La senda discurre por ellos a media altura, entre la parte vertical, de caliza mezclada con rocas metamórficas en un karst difícilmente superable, que deja innumerables cuevas, grietas, desplomes,..., de una belleza casi imposible, y la parte baja que forma un talud de pendiente variable hasta llegar al agua. En algunos puntos el sendero pasa por zonas en las que el acantilado parece casi tunelizado, formando una especie de techo sobre el sendero. Aquí y allá se encuentran cuevas en distintos grados de conservación, que fueron construidas a finales del siglo XIX y principios del XX, para ser utilizadas por pescadores y agricultores de la zona, y también por contrabandistas. Las primeras cuevas desde el Moraig parecen algo mejor conservadas; de principio a fin sus nombres son: Cova de les Morretes, Cova del Ti Domingo, Cova de Pepe el Morret, Cova del Ti Toni y , ya en la Cala Llebeig, Cova del Morro del Bou. Las muchas fotos que aportamos pueden facilitar hacerse una idea más clara de cómo es el lugar.
Una advertencia: El acantilado está orientado, como es lógico, a levante, con lo que la exposición al sol es continua durante la mañana. Nuestras caras y cabezas son una buena demostración de por qué hay que protegerse, o evitar las horas de mayor insolación, al pasar por esta ruta.
Al final del acantilado, una abrupta bajada nos lleva a una pequeña concha de gran belleza y sorprendente aislamiento: la Cala de Llebeig. Cerrada por el norte por una especie de dique natural de piedra caliza, conocido como Punta l'Aldera, tiene la peculiaridad de que la erosión ha producido cavidades (bufones) que producen un ruido característico cuando entra el agua de las olas; cuando la ola es fuerte incluso el agua llega a salir haciendo el efecto de un geyser. La Cala tiene suelo de piedra negra, poco confortable para caminar y menos para tumbarse; en el centro una casa es el resto de lo que fue un puesto de vigilancia costera de la Guardia Civil (el barranco de la Viuda parece un buen lugar para contrabandistas de distintos tipos), y en el lateral norte se encuentran varias casetas, edificadas por pescadores de la zona. El agua de la cala, abierta a levante y con aguas no muy tranquilas en general, es oscura casi siempre que la hemos visto, pero alguna vez la hemos visto con agua clara y tranquila, que transmite bien las tonalidades del fondo, y entonces la cala parece aún mucho más bella.
A la cala llega un barranco formado por la confluencia de los barrancos de la Viuda y Garsivá, por el que entramos unos metros para encontrar un sendero a la izquierda, sobre una cresta de piedra, que dificulta la marca e identificación, que luego asciende por la ladera sur del barranco para llegar de nuevo a lo alto del acantilado de Moraira; la pendiente es dura, el suelo erosionado y no fácil para caminar y hay bastante vegetación con pinchos, nos parece mejor para subir que para bajar.
Una vez arriba divisamos a lo lejos la Torre de Guaita, hacia la que nos dirigimos siguiendo un sendero, irregular y a veces perdedor sobre el lapiaz, que sigue más o menos la cresta del acantilado. Al cabo de algo menos de 1 km. nos encontramos con el sendero local SL-CV 51, que sube desde el Portet de Moraira hacia el Cap d'Or. A partir de ese momento el suelo mejora mucho y el sendero es siempre fácilmente reconocible.
Al poco tiempo nos encontramos señales que nos advierten de que estamos en una reserva de fauna. Esto se debe a que muy cerca está la Cova de les rates penades de Moraira, que es el refugio más importante en la provincia de Alicante para el murciélago de Cueva; esta especie, seriamente amenazada y en declive, es sujeto de un programa de protección especial y por ello está restringido el acceso a la cueva.
Muy cerca se encuentra una desviación del SL 51, que lleva a la Cova de la Cendra, gran oquedad, de unos 500 metros cuadrados de superficie expuesta, en cuyo fondo está colocada una reja que protege, impidiendo el paso, las partes de la cueva que están siendo estudiadas. Está cueva muestra restos del Paleolítico superior y del Epineolítico. El descenso a la cueva es algo dificultoso, pero la experiencia merece la pena.
Pasada la cova, el sendero da un rodeo por el acantilado para acercarse a la Torre de Guaita, que rodea por la izquierda, para luego volver hacia atrás. Desde la curva del sendero son visibles los restos de un asentamiento ibérico que existió, desde el siglo III al I a.C., en esta zona y que ocupa casi 5000 metros cuadrados.
La torre de Guaita, en la cima del acantilado del Cap d'Or, es un torreón que tenía funciones de vigilancia (guaites es centinela en valenciano) para avisar de la llegada de piratas berberiscos, que asolaron el litoral entre el siglo XVI y el tercer decenio del siglo XIX. Fue edificada por orden del duque de Maqueda, Virrey de Valencia, en 1553, y es maciza en buena parte, con una única sala abovedada, a la que se accedía por una escalera de cuerda que se desplegaba desde el interior. La torre, en aceptable estado de conservación, aunque muestra grietas preocupantes, mantenía contacto visual con estructuras similares en el castell de la Granadella y el peñón de Ifach. Fuera de las funciones de vigía y aviso, su importancia defensiva era escasa.
Desde la torre es necesario desandar el camino por el SL-CV 51, por el que continuamos hasta alcanzar el Portet de Moraira, que sigue siendo un lugar precioso, aunque ahora es difícil encontrar un metro de terreno sin edificar. Ahí paramos para, en una mesa de un bar sobre la playa, tomar un bocadillo y preparar la vuelta.
Para hacerlo seguimos las indicaciones que nos llevaban a la calle Gaviota, donde tomamos el sendero SL-CV 50, que a través del barranco de la Viuda (una barranco con bastante vegetación y piedras pulidas, pero con buen paso) nos lleva a la Cala Llebeig. Aquí nos desviamos a la izquierda por el sendero que asciende hacia el Morro del Bou, y luego sigue los acantilados del Puig Llorença, la misma ruta por la que vinimos horas antes, para llegar al lugar de aparcamiento, arriba de la Cala de Moraig.
Pocas rutas presentan la variedad de zonas senderistas de esta: acantilados de vértigo, subidas y bajadas no muy prolongadas pero ciertamente pronunciadas y en ocasiones complicadillas, una rambla aluvial en un barranco corto pero bonito, restos arqueológicos, torres de vigilancia, playas absolutamente urbanas o casi salvajes,...,. Por cierto, el registro de desnivel del GPS está muy equivocado; en realidad el desnivel acumulado estaba entre 450 y 500 metros; desconocemos la causa del error pero los otros dos GPS que llevábamos activados midieron 462 y 478 metros respectivamente.
En conclusión, una ruta fantástica, de las mejores que se pueden hacer en la Comunidad Valenciana. Las subidas y bajadas en la vecindad de la Cala Llebeig son muy empinadas, y el terreno no es muy seguro; casi lo mismo se puede decir del acceso a la Cova de la Cendra. Este no es un terreno para todo el mundo, aunque tampoco es muy complicado; las personas con movilidad limitada, forma física inadecuada o niños deberían evitarla. Para un senderista experto es terreno calificable como moderado, pero para el senderista ocasional es mejor considerarlo como difícil. Pero, si puede hacerla, no deje esta ruta. ¡Ni loco!.
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4 commentaren

  • Foto van elmanuel tabales

    elmanuel tabales 3-sep-2018

    Ik heb deze route gevolgd  geverifieerd  Bekijk in detail

    No es una ruta para personas con vertico, ni para niños, y está poco señalizada, con lo que hay que estar atentos al trac

  • Foto van eoc

    eoc 8-sep-2018

    Estoy de acuerdo contigo; la subida desde Cala Llebeig es dura y hay que seguir el track, y la bajada a la Cova de la Cendra pareció suficientemente problemática para que una de las personas que me acompañaban prefiriese no hacerla (sin embargo a los que la hicimos nos pareció que no tenía problemas y era muy interesante). Pero, ciertamente, es una ruta bellísima que no considero apta para todo el mundo.

  • javeadeverano 9-nov-2018

    Ik heb deze route gevolgd  Bekijk in detail

    La mejor ruta de la costa de Benitachell, aunque en la subida hay que tener cuidado.

  • luis.perecruz 16-nov-2018

    Ik heb deze route gevolgd  Bekijk in detail

    Para mí, la mejor ruta litoral.