Moving time  3 uur 43 minuten

Tijd  5 uur 11 minuten

Coördinaten 2562

Geüpload 23 januari 2019

Uitgevoerd januari 2019

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1.078 m
415 m
0
3,6
7,2
14,3 km

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nabij Benichembla, Valencia (España)

Benichembla el cocoll ruta con gran atractivo y muy bonita A las 7’30, rumbo a Benigembla. desde Alicante
El motivo de ello es que como la marcha de hoy se preveía dura por el desnivel a salvar, y para no retrasar la marcha del grupo y así poder acabar a una hora razonable–tras reagruparnos a la salida de la autopista en Benissa- se nos une Paco fantastico compañero y gran conocedor de las montañas que queríamos recorrer hoy (y de otras muchas).
Mientras se analizaba de las fuertes rachas de viento que se esperaban en nuestra comunidad para el día de hoy y en qué medida esta circunstancia meteorológica podía afectar al desarrollo de la jornada.
Pero ya se sabe que hay iniciar la subida, así que, nos dirigimos al punto de inicio -lugar de aparcamiento-, nos pertrechamos bien pertrechados pensando en el viento que íbamos a encontrarnos y echamos a andar sobre las 9’00.
El perfil de la etapa era el de una pirámide casi perfecta, por lo que iniciamos la marcha picando hacia arriba por una carretera que al poco se transformó en pista de tierra; la vegetación era frondosa y disfrutábamos de unas espectaculares vistas de la pared rocosa de la cara norte de la Serra de les Cordelleres, al otro lado del Barranc d’Almarich.
Poco después del quilómetro 2, tras pasar por la construcción conocida como la “Caseta de Ramon”, la pista se transformó en senda y por ella continuamos ascendiendo de manera ininterrumpida hasta la cota máxima de hoy: EL Cocoll.
Aunque acabo de decir que el perfil de la etapa era el de una pirámide perfecta, cuando pasamos de la cara sur a la norte de la ladera por la que ascendíamos, hubo un pequeño tramo de bajada que si bien no fue demasiado prolongado –apenas 50 metros de desnivel y 200 metros de distancia- sí que fue “duro de pelar”, con mucha pendiente, resbaladizo y con una gran densidad de arbustos. Afortunadamente, fue algo breve.
Según ganábamos altura, la vegetación cambiaba, el arbolado iba escaseando hasta que desapareció y dio paso a una vegetación de pequeñas plantas y matas, en las que predominaban el romero, la aliaga y sobre todo la jara. Pero no fue sólo la vegetación lo que cambió, ya que si hasta ese momento habíamos quedado al abrigo de las tan temidas y anunciadas rachas de viento, éste empezó a arreciar y llegó a convertirse en una molestia intensa que llegaba a zarandearte con las rachas más fuertes.
A todo esto ya eran las 10’30 e iba siendo hora de almorzar, pero ante la imposibilidad de hacerlo en un sitio a resguardo del viento, y siguiendo los consejos de Paco , se decidió hacerlo en la Base de Bombers Forestals existente junto a la Pista d’Aterratge d’Emergències, de la cual nos encontrábamos a unos 30 minutos y en la que podríamos reponer fuerzas sin padecer las inclemencias del viento.
Y tal y como había anunciado a las 11’00 llegamos a la pista, y pudimos dar cuenta de nuestras viandas protegidos del viento.
Señalar que cuando estábamos divisando la cumbre había que hacer un trayecto de ida y vuelta, de unos 2’5 qm., con un desnivel de 100 m desde la base.
Pero el grupo se había estirado mucho en la subida por lo prolongado de la ascensión (más de 5’5 qm, con un desnivel de algo más de 500 m)
Debo decir que la ascensión mereció la pena: durante el ascenso pudimos contemplar unas espectaculares vistas de la cara Norte de la Sierra de Aitana nevada, y arriba teníamos una impresionante panorámica de 360º sobre El Montgó, l’Oltà, Bèrnia, l’Aixortà, Serra Gelada, Aitana, La Serrella, Mariola, el Benicadell,… pudiendo identificar la mayoría gracias a Paco que demostró un vasto y profundo conocimiento de toda la orografía de Alicante y Valencia. El único “pero”, el viento, que soplaba con gran virulencia.
A la vuelta de la cumbre, foto de familia y pies en marcha para completar los algo más de cinco quilómetros que restaban.
Nada más abandonar el aeródromo, descendimos por una pista amplia durante unos 500 m. para girar a la izquierda e introducirnos en una senda en la que desapareció el viento y volvió a aparecer la vegetación, destacando una carrasca centenaria que sedujo a todos los presentes
Como un quilómetro después de habernos introducido en la senda, ésta giró bruscamente a la izquierda e iniciamos un tramo de bajada de fuerte pendiente en busca del lecho del Barranc d’Almarich; y tras unos 700 m de senda irregular y de cierta dificultad y peligro, conectamos con una pista –de magnífica pisada y rodeada de vegetación- por la que caminamos unos tres quilómetros más.
Finalmente, abandonamos esta pista para introducirnos en una senda todavía más bonita que la pista que acabábamos de dejar y que -previo paso por la Font de Dalt -nos conduciría hasta los coches, a los que llegamos a las 14’10.

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